GAMBONES A LA IMPORTANCIA

Convertir unos gambones en un manjar exquisito y jugoso en el horno de casa es tarea fácil con esta receta que no tiene ninguna dificultad y seguro que sorprenderá a todo el que se siente a la mesa. De esta forma vamos a dar un toque especial muy vistoso, pero además vamos a multiplicar y conservar todo el sabor.

Esta misma receta la puedes aplicar a cigalas o langostinos, porque siempre quedan muy riquísimos.

INGREDIENTES

  • Gambones frescos congelados (en nuestra receta hemos usado 15)
  • 200 gramos de pan rallado
  • 3 o 4 dientes de ajo
  • 3/4 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • Perejil al gusto
  • Sal al gusto

MODO DE PREPARACIÓN

Sacamos los gambones del congelador para que se vayan descongelando, con una hora de antelación será más que suficiente, aunque si no has tenido tiempo o se te olvidó puedes preparar la bandeja igualmente con ellos congelados, esto solo influirá en el tiempo de cocinado. Por supuesto que también puedes utilizar el gambon fresco.

Previamente hemos picado en trocitos pequeños 2 o 3 dientes de ajo, dependiendo de la cantidad de gambones esta cantidad tendrá que ser superior y será aumentada de forma generosa, en una bandeja donde pusiéramos 30 gambones podríamos utilizar entre 3 a 6 dientes de ajo sin problemas.

En nuestra receta hemos mezclado un poco de perejil con el pan rallado mediante un molinillo de café, de forma que nos queda un pan rallado con una tonalidad algo verdosa, aunque si no tienes molinillo puedes trocear y repartir generosamente el perejil por encima.

Una vez que tenemos listos los ingredientes, repartimos los trocitos de ajo picado por encima de todos los gambones,

seguidamente ponemos algo de sal al gusto por encima, luego rociamos con generosidad hasta casi ocultarlos (véase imagen arriba) el pan rallado y perejil, finalmente rociamos y repartimos el aceite con la ayuda de una aceitera o cuchara sopera.

Mientras preparamos nuestra bandeja, habremos precalentado el horno de forma que antes de introducir la bandeja hayamos alcanzado temperatura de 200 aproximadamente, es importante que el horno esté muy caliente de forma que el tiempo de cocinado sea mínimo a muy alta temperatura, de esta forma conseguiremos que el gambon no se nos reseque. 

Cuando el aceite de nuestra bandeja comience hervir junto que algo de jugo que suelta el gambon es el momento de apagar el horno y abrir para detener el horneado. En nuestro horno este proceso han sido tan solo 8 minutos, este tiempo dependerá de cada horno.

Una buena señal para saber cuándo están listos es cuando el aceite comienza a hervir.

El pan rallado absorbe todo el sabor y queda adherido al gambon aportando un toque muy agradable.

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