Empanadillas de jamón y queso con masa casera receta fácil

Empanadillas de jamón y queso con masa casera receta fácil

Las Empanadillas de jamón y queso son, sin lugar a dudas, uno de esos clásicos de nuestra gastronomía que conquistan paladares de todas las edades. Perfectas para una cena informal, un aperitivo entre amigos o incluso para llevar como tentempié, su combinación de sabores salados y su textura crujiente las convierten en un bocado irresistible. Aunque las obleas compradas nos saquen de un apuro, la experiencia de preparar la masa casera eleva este plato a otro nivel, aportando un sabor y una ternura incomparables que te harán repetir una y otra vez.

En esta receta, te guiaremos paso a paso para elaborar unas empanadillas de jamón y queso con masa casera, dándoles una original forma rectangular que las hace aún más prácticas y bonitas. Te ofrecemos la flexibilidad de poder freírlas para un acabado dorado y crujiente, o bien hornearlas para una versión más ligera, manteniendo siempre ese interior cremoso y delicioso que tanto nos gusta. Prepara tus manos, porque estás a punto de descubrir el secreto de unas empanadillas caseras que se convertirán en tu nueva obsesión culinaria.

Ingredientes para las Empanadillas de jamón y queso

  • 300 g de harina de trigo de todo uso
  • 120 ml de agua tibia
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 200 g de jamón york (o jamón cocido) en lonchas gruesas o taquitos
  • 200 g de queso (mozzarella, emmental, edam o una mezcla) rallado o en lonchas
  • 1 huevo batido (para pintar, si se hornean)
  • Aceite abundante (para freír, si se opta por esta cocción)

Tiempo de preparación

  • Preparación de la masa: 15 minutos
  • Reposo de la masa: 30 minutos
  • Relleno y montaje: 20 minutos
  • Cocción (freír u hornear): 10-15 minutos
  • Tiempo total: Aproximadamente 1 hora y 15 minutos

Preparación de las Empanadillas de jamón y queso paso a paso

1. Prepara la masa casera

En un bol grande, vierte la harina junto con la sal. Haz un hueco en el centro y añade el aceite de oliva y el agua tibia poco a poco. Con una cuchara de madera o con las manos, mezcla los ingredientes desde el centro hacia los bordes hasta que se integren y formen una masa.

Vuelca la masa sobre una superficie limpia y ligeramente enharinada y amasa durante unos 5-7 minutos, hasta obtener una masa elástica y homogénea. Debe quedar suave y no pegajosa. Forma una bola, cúbrela con papel film o un paño húmedo y déjala reposar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos. Este reposo es crucial para que la masa se relaje y sea más fácil de estirar.

2. Prepara el relleno y estira la masa

Mientras la masa reposa, corta el jamón york en taquitos pequeños o desmenúzalo si son lonchas finas. Si el queso no está rallado, rállalo o córtalo también en trozos pequeños. Mezcla el jamón y el queso en un bol, y si lo deseas, puedes añadir una pizca de orégano para darle un toque aromático.

Pasado el tiempo de reposo, divide la masa en porciones manejables. En una superficie ligeramente enharinada, estira cada porción con un rodillo hasta obtener una lámina muy fina, de unos 2-3 mm de grosor. Con un cuchillo o cortador de pizza, recorta la masa para obtener rectángulos de aproximadamente 10×15 cm. Puedes usar un patrón de cartón para asegurar la uniformidad.

3. Rellena y sella las empanadillas

Coloca una porción del relleno de jamón y queso en una de las mitades de cada rectángulo de masa, dejando un margen suficiente alrededor de los bordes. No sobrecargues el relleno, ya que dificultará el sellado. Moja ligeramente los bordes de la masa con un poco de agua (puedes usar el dedo o un pincel).

Dobla la otra mitad de la masa sobre el relleno, formando un nuevo rectángulo. Con un tenedor, presiona firmemente los bordes para sellar bien las empanadillas, creando un dibujo característico y asegurando que el relleno no se escape durante la cocción. Repite este proceso con toda la masa y el relleno.

4. Cocina las empanadillas (fritas u horneadas)

Opción frita: Calienta abundante aceite en una sartén profunda o freidora a fuego medio-alto (unos 170-180°C). Cuando el aceite esté caliente, introduce las empanadillas por tandas, sin que se amontonen, para que puedan freírse de manera uniforme. Fríelas durante 2-3 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes. Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Opción horneada: Precalienta el horno a 190°C (con calor arriba y abajo). Coloca las empanadillas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Si quieres que queden más doradas y brillantes, píntalas con el huevo batido. Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que estén bien doradas. El tiempo puede variar según tu horno.

5. Sirve y disfruta

Una vez cocinadas, ya sean fritas u horneadas, las Empanadillas de jamón y queso están listas para disfrutar. Sírvelas calientes o templadas. Son deliciosas por sí solas, pero también puedes acompañarlas de alguna salsa ligera si te apetece. Verás cómo su masa casera y su abundante relleno conquistan a todos. ¡Buen provecho!

Consejos de la abuela María para que las Empanadillas de jamón y queso queden perfectas

  • La calidad de los ingredientes: Utiliza un buen jamón cocido o york y un queso que funda bien y tenga buen sabor. Esto marcará una gran diferencia.
  • No trabajes la masa en exceso: Un amasado suave y un buen reposo harán que la masa sea más elástica y tierna, facilitando el estirado y la manipulación.
  • Espesor de la masa: Estira la masa lo más fina posible sin que se rompa al rellenar. Una masa fina contribuye a la textura crujiente de las empanadillas.
  • Sellado perfecto: Asegúrate de que los bordes estén muy bien sellados. Puedes presionar con un tenedor dos veces si es necesario. Un mal sellado puede hacer que el relleno se escape durante la cocción.
  • Controla la temperatura del aceite/horno: Si fríes, el aceite debe estar caliente pero no humeante para que se doren por fuera y se cocinen bien por dentro. Si horneas, precalienta bien el horno para un horneado uniforme.
  • Evita sobrecargar el relleno: Demasiado relleno puede dificultar el cierre y hacer que las empanadillas se rompan. Es mejor poner una cantidad moderada.

Variantes de la receta

Empanadillas de jamón y queso con cebolla caramelizada

Para darle un toque dulce y sofisticado a tus Empanadillas de jamón y queso, añade una fina capa de cebolla caramelizada al relleno. Simplemente sofríe cebolla picada a fuego lento con un poco de azúcar moreno hasta que esté tierna y dorada. Su dulzura contrastará de maravilla con el salado del jamón y el queso.

Empanadillas de jamón y queso con espinacas

Incorpora un toque verde y nutritivo salteando unas espinacas frescas con un diente de ajo y mezclándolas con el jamón y el queso. Esta variante no solo añade sabor, sino también un color atractivo y más fibra a tus Empanadillas de jamón y queso. Asegúrate de escurrir muy bien las espinacas para evitar que suelten agua en el relleno.

Empanadillas de jamón y queso al estilo pizza

Si eres amante de la pizza, esta variante te encantará. Añade al relleno un poco de salsa de tomate concentrada y orégano seco junto al jamón y el queso. También puedes incorporar unas aceitunas negras picadas para potenciar ese sabor a pizza en tus Empanadillas de jamón y queso.

Empanadillas de jamón y queso con masa integral

Para una opción un poco más saludable, sustituye la mitad de la harina de trigo por harina integral. La masa tendrá un sabor más rústico y aportará más fibra. El proceso de preparación de la masa y el relleno para estas Empanadillas de jamón y queso sigue siendo el mismo.

Con qué acompañar las Empanadillas de jamón y queso

Las Empanadillas de jamón y queso son tan versátiles que combinan a la perfección con una gran variedad de acompañamientos. Una opción clásica y refrescante es una ensalada verde mixta con una vinagreta suave, que aportará un contraste de frescura y ligereza. También puedes servirlas con una salsa de tomate casera ligeramente especiada, o una mayonesa de ajo para quienes disfruten de sabores más intensos.

Para un toque más original, considera acompañarlas con un guacamole suave, una salsa agridulce tipo chutney de mango, o incluso una crema de pimientos asados. Si buscas una bebida, una cerveza fría o un vino blanco joven y afrutado realzarán el sabor de estas delicias caseras. Son perfectas como aperitivo o como plato principal en una comida informal.

Cómo conservar las Empanadillas de jamón y queso

Las Empanadillas de jamón y queso se pueden conservar de varias maneras, tanto cocinadas como sin cocinar, lo que las convierte en una excelente opción para tener preparadas de antemano. Una vez cocinadas y enfriadas a temperatura ambiente, puedes guardarlas en un recipiente hermético en el frigorífico durante 2-3 días. Para recalentarlas, un golpe de horno las dejará crujientes de nuevo, o puedes usar el microondas si no te importa que pierdan un poco de su textura.

Si quieres congelarlas, puedes hacerlo de dos formas:

  • Cocidas: Una vez fritas u horneadas y completamente frías, congélalas en una sola capa en una bandeja. Una vez duras, trasládalas a una bolsa de congelación o recipiente hermético. Duran hasta 3 meses. Para descongelar, puedes pasarlas directamente al horno caliente (sin descongelar previamente) o freírlas de nuevo a fuego medio.
  • Crudas: Después de rellenar y sellar las empanadillas, colócalas en una bandeja separadas y congélalas hasta que estén duras. Luego, guárdalas en bolsas para congelar. Para cocinarlas, no es necesario descongelarlas; puedes freírlas u hornearlas directamente, aumentando ligeramente el tiempo de cocción.

Por qué esta receta funciona tan bien

Esta receta de Empanadillas de jamón y queso es un éxito asegurado por varias razones clave. En primer lugar, la masa casera. A diferencia de las obleas industriales, nuestra masa aporta una textura tierna por dentro y maravillosamente crujiente por fuera, con un sabor genuino que realza el conjunto. El proceso de estirado fino y el sellado adecuado garantizan que el relleno se mantenga jugoso y en su sitio.

Además, la combinación de jamón y queso es un clásico infalible, universalmente amado y que satisface a casi todos los paladares. La flexibilidad de cocción (fritas u horneadas) se adapta a diferentes preferencias dietéticas y de tiempo, mientras que la forma rectangular no solo las hace estéticamente atractivas, sino también más fáciles de rellenar y manipular. Es una receta completa, adaptable y, sobre todo, increíblemente deliciosa.

Otras recetas caseras de la abuela

¿Aún no tienes nuestra App de recetas? Consulta cualquier duda o pídenos la receta que necesites en nuestra App Quick Recipe. Te respondemos al instante.