Empanada gallega casera receta tradicional de la abuela
La Empanada gallega casera es un verdadero emblema de la cocina tradicional de Galicia. Este plato, apreciado por su masa dorada y crujiente que envuelve un relleno jugoso y lleno de sabor, es una delicia que ha pasado de generación en generación, conquistando el corazón de quienes la prueban. Es perfecta para cualquier ocasión, ya sea como plato principal o un aperitivo para compartir.
En esta receta, te guiaremos paso a paso para que prepares una auténtica empanada gallega casera que te transportará directamente a las cocinas gallegas. Verás que con un poco de paciencia y nuestros consejos, podrás lograr una empanada espectacular, digna de los paladares más exigentes.
Ingredientes para la Empanada gallega casera
- Para la masa:
- 500 g de harina de trigo de fuerza
- 200 ml de agua tibia
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra (preferiblemente el mismo del sofrito)
- 15 g de levadura fresca de panadería (o 5 g de levadura seca)
- 1 cucharadita de sal
- Para el relleno de atún:
- 3 cebollas grandes (aproximadamente 600-700 g)
- 2 pimientos verdes italianos
- 1 pimiento rojo mediano
- 400 g de atún en conserva (en aceite de oliva, bien escurrido)
- 150 g de tomate triturado natural (o salsa de tomate casera)
- 1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Aceite de oliva virgen extra (para el sofrito, cantidad suficiente)
- 1 huevo batido para pincelar la superficie
Tiempo de preparación
- Preparación de la masa: 20 minutos
- Reposo de la masa: 1 hora y 30 minutos
- Preparación del relleno: 30 minutos
- Montaje y horneado: 50 minutos
- Tiempo total: Aproximadamente 3 horas y 10 minutos (incluyendo reposos)
Preparación de la Empanada gallega casera paso a paso
1. Prepara la masa de la Empanada gallega casera
Comienza disolviendo la levadura fresca en el agua tibia en un bol. En un recipiente grande, incorpora la harina y la sal, mezclando bien. Seguidamente, haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de agua y levadura, junto con los 100 ml del aceite de oliva que usarás para el sofrito (esto le dará un toque de sabor extra a la masa).
Amasa todos los ingredientes con energía durante unos 10-15 minutos, hasta obtener una masa elástica y homogénea que no se pegue a las manos. Forma una bola, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, o hasta que duplique su volumen.
2. Elabora el sofrito para el relleno
Mientras la masa reposa, es el momento de preparar el delicioso sofrito. Pica finamente las cebollas, los pimientos verdes y el pimiento rojo. En una sartén grande con un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra, pocha las verduras a fuego medio-bajo. Es crucial que se cocinen lentamente, durante al menos 20-25 minutos, hasta que estén muy blandas y caramelizadas, casi transparentes. La paciencia en este paso es clave para el sabor final de tu empanada gallega casera.
3. Integra el atún y el pimentón
Una vez que las verduras estén bien pochadas, añade el tomate triturado y el pimentón dulce de La Vera. Cocina durante unos 5-7 minutos más, removiendo ocasionalmente, para que el tomate se cocine y el pimentón libere todo su aroma.
A continuación, retira la sartén del fuego y añade el atún previamente escurrido y desmigado. Sazona con sal y pimienta al gusto, mezcla bien y deja que el relleno se enfríe completamente antes de utilizarlo. Es importante que esté frío para no estropear la masa al montarla.
4. Estira y monta la empanada
Pasado el tiempo de reposo, divide la masa en dos porciones: una ligeramente más grande que la otra (aproximadamente 60/40). Enharina ligeramente la superficie de trabajo y, con un rodillo, estira la porción más grande hasta obtener un rectángulo o círculo (dependiendo de la forma de tu bandeja de horno) de unos 3-4 mm de grosor.
Trasládala con cuidado a una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Vierte el relleno frío sobre esta base de masa, dejando un margen de unos 2 cm en los bordes. Estira la segunda porción de masa y cubre el relleno con ella, sellando los bordes con los dedos o con un tenedor para evitar que se escape el sofrito durante el horneado. Puedes darle un acabado rizado o trenzado.
5. Decora y hornea tu Empanada gallega casera
Para darle el toque final, haz un pequeño agujero en el centro de la empanada, lo que se conoce como “chimenea”. Esto permitirá que el vapor escape durante la cocción y evitará que la masa se hinche demasiado. Pincela toda la superficie con huevo batido para conseguir un color dorado y un acabado brillante. Opcionalmente, puedes decorar la superficie con tiras o formas hechas con los recortes de masa.
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y hornea la empanada gallega casera durante 40-50 minutos, o hasta que esté bien dorada y crujiente. Una vez lista, retírala del horno y déjala reposar unos minutos antes de cortarla y disfrutarla.
Consejos de la abuela María para que la Empanada gallega casera quede perfecta
- La calidad del aceite de oliva es fundamental: Utiliza un buen aceite virgen extra, ya que influirá directamente en el sabor del sofrito y la masa.
- Sofrito a fuego lento: No te apresures al pochar las verduras. Un sofrito bien caramelizado es la base de un relleno jugoso y lleno de sabor.
- Masa bien amasada y reposada: Una buena masa es la clave de una empanada crujiente. Dedícale tiempo al amasado y respeta los tiempos de levado.
- El relleno debe estar frío: Asegúrate de que el sofrito se enfríe por completo antes de montarlo sobre la masa para evitar que esta se rompa o se cueza prematuramente.
- Sella bien los bordes: Es crucial que los bordes queden bien unidos para que el relleno no se escape durante el horneado y la empanada mantenga su jugosidad.
- La “chimenea” es importante: No olvides hacer el agujero central para que el vapor pueda salir y la empanada no se hinche de forma irregular.
Variantes de la receta
Empanada de zamburiñas
Una exquisitez marina que sustituye el atún por zamburiñas (o vieiras pequeñas) salteadas ligeramente con el sofrito tradicional. Aporta un toque gourmet y un sabor intenso a mar. Es una de las versiones más valoradas en la gastronomía gallega.
Empanada de bacalao con pasas
Esta variante combina el bacalao desalado y desmigado con el dulzor de las pasas, que se hidratan previamente. El contraste de sabores es sorprendente y muy tradicional, especialmente popular en Semana Santa o Navidad.
Empanada de carne
Para los amantes de la carne, esta versión utiliza carne de ternera o cerdo picada, sofrita junto con las verduras. Puedes añadir un poco de vino blanco o tinto al guiso para potenciar el sabor de la carne.
Empanada de sardinas
Una opción más económica y tradicional, especialmente en verano. Se utilizan sardinas frescas o enlatadas, previamente limpias y sin espinas, dispuestas sobre el sofrito. Aporta un sabor más robusto y característico.
Con qué acompañar la Empanada gallega casera
La Empanada gallega casera es un plato tan completo y sabroso que no necesita muchos acompañamientos. Sin embargo, una sencilla ensalada verde fresca, aliñada con aceite de oliva y vinagre de Jerez, es el contrapunto perfecto para equilibrar su intensidad. Sus hojas crujientes y ligeramente ácidas limpian el paladar y realzan el sabor de la empanada.
En cuanto a bebidas, un buen vino blanco gallego como un Albariño o un Ribeiro marida de maravilla con la mayoría de las empanadas, especialmente las de pescado. Si prefieres la cerveza, una lager fría y ligera será una excelente elección para disfrutar plenamente de cada bocado de tu Empanada gallega casera.
Cómo conservar la Empanada gallega casera
Una vez horneada y enfriada, la Empanada gallega casera se puede conservar de diversas maneras. A temperatura ambiente, envuelta en papel de aluminio o film transparente, aguanta perfectamente durante 1 o 2 días, manteniendo su sabor y textura. Es ideal para llevar de picnic o como comida para el día siguiente.
Si deseas conservarla por más tiempo, puedes guardarla en la nevera hasta 4 o 5 días. Para recalentarla, un golpe de horno a 180°C durante unos 10-15 minutos le devolverá su crujiente masa. También es posible congelar porciones individuales o la empanada entera, bien envuelta en film transparente, durante hasta 2 meses. Para descongelar, pásala a la nevera la noche anterior y luego caliéntala en el horno.
Por qué esta receta de Empanada gallega casera funciona tan bien
Esta receta de Empanada gallega casera funciona de maravilla por varios motivos. En primer lugar, el equilibrio entre la masa casera, tierna por dentro y crujiente por fuera, y el relleno jugoso es simplemente perfecto. La masa, elaborada con el propio aceite del sofrito, absorbe parte de ese sabor, creando una sinergia deliciosa.
Además, el secreto de un sofrito lento y bien elaborado, con cebolla y pimientos caramelizados, es lo que confiere al relleno esa profundidad de sabor característica. No es solo un simple sofrito, sino la base aromática que eleva todo el plato. Finalmente, la versatilidad de la empanada, que se puede disfrutar fría o caliente, en cualquier momento y lugar, la convierte en un clásico atemporal que siempre complace.
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