Casadiellas asturianas receta tradicional fácil de la abuela
Las Casadiellas asturianas son, sin lugar a dudas, uno de los tesoros más dulces y emblemáticos de la gastronomía de Asturias. Este delicioso postre frito o al horno, relleno de una exquisita mezcla de nueces, azúcar y anís, encarna la esencia de la tradición culinaria de la región, conquistando paladares con su textura crujiente por fuera y su interior jugoso y aromático.
Desde las romerías hasta las celebraciones familiares, las casadiellas han sido y siguen siendo un elemento indispensable en la mesa asturiana. Su preparación, aunque sencilla en concepto, requiere de un toque de cariño y atención para lograr ese equilibrio perfecto de sabores que las hace tan irresistibles.
Esta receta te guiará paso a paso para elaborar unas auténticas Casadiellas asturianas en la comodidad de tu hogar, permitiéndote disfrutar de la tradición y el sabor inconfundible de este manjar. Te garantizamos que el aroma que invadirá tu cocina mientras las preparas será el preludio de una experiencia gustativa inolvidable.
Así que, si eres amante de los dulces con historia y anhelas recrear la magia de la repostería asturiana, prepárate para sumergirte en el proceso de creación de estas maravillosas Casadiellas asturianas. ¡El resultado te transportará directamente al corazón del Principado!
Ingredientes para las Casadiellas asturianas
- 250 g de harina de trigo de fuerza
- 60 ml de agua templada
- 50 g de mantequilla sin sal (o manteca de cerdo) a temperatura ambiente
- 1 huevo mediano
- Una pizca de sal
- Aceite de girasol para freír (o de oliva suave)
- Para el relleno:
- 200 g de nueces peladas
- 100 g de azúcar
- 2 cucharadas de anís (licor de anís)
- Para el acabado:
- Azúcar glas o miel para espolvorear/untar
Tiempo de preparación
- Preparación: 30 minutos
- Reposo de la masa: 30 minutos
- Cocción: 20-30 minutos (dependiendo de si son fritas o al horno)
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos (aproximadamente)
Preparación de las Casadiellas asturianas paso a paso
1. Prepara la masa de las casadiellas
Comienza mezclando la harina con la pizca de sal en un bol grande. Haz un hueco en el centro y añade la mantequilla (o manteca) ablandada y el huevo batido. Vierte el agua templada poco a poco mientras integras los ingredientes con las manos, amasando hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si es necesario, añade un poco más de harina o agua.
Una vez lista, forma una bola, cúbrela con papel film y déjala reposar en un lugar fresco durante al menos 30 minutos. Este reposo es crucial para que la masa se relaje y sea más fácil de estirar.
2. Elabora el relleno tradicional
Mientras la masa reposa, prepara el delicioso relleno de las Casadiellas asturianas. En un procesador de alimentos o picadora, tritura las nueces peladas junto con el azúcar hasta obtener una mezcla con una textura granulada, no demasiado fina, para que se noten los trocitos de nuez.
Transfiere esta mezcla a un bol y añade el licor de anís. Remueve bien para que todos los ingredientes se integren a la perfección, creando un aroma característico y un sabor inconfundible. La cantidad de anís puede ajustarse al gusto.
3. Estira la masa y forma las casadiellas
Pasado el tiempo de reposo, divide la masa en porciones más pequeñas para facilitar el trabajo. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira cada porción de masa con un rodillo hasta que quede muy fina, casi translúcida.
Es importante que sea lo más fina posible para lograr la textura crujiente deseada. Corta la masa en rectángulos de aproximadamente 10×7 cm. Coloca una cucharadita del relleno de nueces y anís en un extremo de cada rectángulo.
4. Sella y dale forma a las casadiellas
Una vez colocado el relleno, dobla la masa sobre sí misma, cubriendo el relleno. Presiona los bordes con los dedos para sellar bien, asegurándote de que no queden abertades por donde pueda escaparse el relleno durante la cocción.
Para un sellado más seguro y un acabado decorativo, utiliza un tenedor para marcar y presionar todo el perímetro de la casadiella. Repite este proceso con toda la masa y el relleno.
5. Fríe o hornea las casadiellas asturianas
Si optas por freír, calienta abundante aceite de girasol (o de oliva suave) en una sartén a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, introduce las casadiellas por tandas, sin sobrecargar la sartén. Fríelas hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados.
Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Si prefieres hornearlas, precalienta el horno a 180°C (ventilador) o 200°C (sin ventilador). Coloca las casadiellas sobre una bandeja con papel de horno y hornéalas durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén doradas. El horneado les dará una textura más ligera.
6. El toque final
Una vez que las Casadiellas asturianas estén fritas o horneadas y aún templadas, es el momento de darles el toque final. Puedes espolvorearlas generosamente con azúcar glas para un acabado clásico y dulce.
Otra opción tradicional, y muy apreciada, es pincelarlas con un poco de miel ligeramente calentada, lo que les aportará un brillo apetitoso y un dulzor extra. Sirve inmediatamente y disfruta de su frescura.
Consejos de la abuela María para que las Casadiellas asturianas queden perfectas
- Utiliza ingredientes de calidad: Las nueces frescas y el anís de buen sabor marcan una gran diferencia en el resultado final de las casadiellas.
- No escatimes en el reposo de la masa: Permite que la masa repose el tiempo suficiente para que sea más elástica y fácil de trabajar, lo que evitará que se rompa al estirar.
- Estira la masa muy fina: Una masa fina es clave para conseguir esa textura crujiente y delicada que caracteriza a las auténticas casadiellas asturianas.
- Sella bien los bordes: Asegúrate de presionar firmemente los bordes con el tenedor para evitar que el relleno se salga durante la fritura o el horneado.
- Controla la temperatura del aceite: Si fríes, el aceite no debe estar ni muy frío (absorberán demasiada grasa) ni muy caliente (se quemarán por fuera y quedarán crudas por dentro).
- Experimenta con el anís: Aunque el anís es fundamental, puedes ajustar la cantidad o incluso probar con un toque de ron si buscas una variante para adultos.
Variantes de la receta
Casadiellas asturianas al horno
Para aquellos que prefieren una opción menos calórica o un sabor más ligero, hornear las Casadiellas asturianas es una excelente alternativa. Simplemente cepilla la masa con un poco de huevo batido antes de hornear a 180-200°C hasta que estén doradas. El resultado será igualmente delicioso, con una textura más hojaldrada.
Casadiellas con avellanas o almendras
Si las nueces no son tu fruto seco favorito, puedes sustituirlas total o parcialmente por avellanas tostadas o almendras molidas. Esta variación ofrece un perfil de sabor distinto pero igualmente apetitoso, manteniendo la esencia del dulce asturiano.
Casadiellas asturianas sin licor
Para adaptar las Casadiellas asturianas a todos los públicos, especialmente para niños, puedes omitir el licor de anís en el relleno. En su lugar, puedes añadir un poco de esencia de vainilla, ralladura de limón o un chorrito de leche para mantener la humedad del relleno sin el alcohol.
Casadiellas con un toque de queso
Una variante moderna, aunque menos tradicional, es añadir una pequeña cantidad de queso crema o requesón al relleno de nueces y azúcar. Esto aportará una cremosidad extra y un contraste ligeramente ácido que sorprenderá a tu paladar.
Con qué acompañar las Casadiellas asturianas
Las Casadiellas asturianas son un postre tan completo que por sí solas son una delicia. Sin embargo, su sabor se realza maravillosamente con una buena taza de café humeante o un té aromático, creando el maridaje perfecto para una merienda o un postre de sobremesa.
Si quieres mantener la tradición asturiana, no hay mejor acompañamiento que un vasito de sidra natural. El contraste entre el dulzor de las casadiellas y el toque ácido y refrescante de la sidra es una experiencia auténticamente asturiana.
Cómo conservar las Casadiellas asturianas
Para mantener la frescura y el sabor de las Casadiellas asturianas, es fundamental conservarlas adecuadamente. Una vez frías, guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente, donde se mantendrán deliciosas durante 3 a 4 días. Es importante evitar la exposición al aire para que la masa no pierda su textura crujiente.
Si deseas conservarlas por más tiempo, puedes congelarlas una vez fritas o horneadas y completamente frías. Para ello, colócalas en una bandeja separadas entre sí hasta que se endurezcan, y luego trasládalas a una bolsa de congelación. Cuando quieras disfrutarlas, descongélalas a temperatura ambiente y, si lo deseas, dales un golpe de calor en el horno para recuperar la textura crujiente.
Por qué esta receta funciona tan bien
Esta receta de Casadiellas asturianas funciona tan bien porque combina la sencillez de los ingredientes con una técnica probada a lo largo de generaciones. La clave está en el equilibrio perfecto entre la masa fina y crujiente, que envuelve un relleno jugoso y aromático de nueces, azúcar y el toque distintivo del anís.
Además, al ofrecer tanto la opción de freír como la de hornear, esta receta se adapta a diferentes gustos y necesidades, garantizando siempre un resultado delicioso y auténtico. La inclusión de consejos y variantes también asegura que cualquier cocinero, desde el principiante hasta el más experimentado, pueda lograr unas casadiellas perfectas y personalizadas.
Otros postres caseros deliciosos de la abuela
- Tortas de chocolate y cacahuetes
- Tarta de queso y mermelada de fresa
- Flan de queso crema casero
- Receta de bizcocho tradicional
- Bizcocho nube japonés
¿Aún no tienes nuestra App de recetas? Consulta cualquier duda o pídenos la receta que necesites en nuestra App Quick Recipe. Te respondemos al instante.

